Uno de cada cinco adultos no ha adquirido las competencias básicas de cálculo numérico, lectura y escritura requeridas para garantizar su plena participación en la sociedad. Entre los objetivos fijados por la UNESCO dentro del proyecto Educación para Todos (EPT), firmado por 164 gobiernos en el Foro Mundial de Dakar (Senegal) de 2000, se encontraba conseguir para 2015 un aumento del 50% en el nivel de alfabetización de los adultos, en especial de las mujeres. Los resultados obtenidos durante este periodo están lejos de ser los ideales, aunque ha habido progreso: el analfabetismo se ha reducido de un 18% a un 14% en 15 años.
De los 164 países que hace 15 años se comprometieron en Dakar (Senegal) a hacer realidad la iniciativa Educación para Todos (EPT) en niños, jóvenes y adultos, solo 73 han aportado datos sobre el nivel de alfabetización de los adultos. Y de ellos, únicamente 17 han logrado cumplir por completo con el objetivo de aumentar el 50% en el nivel de alfabetización de los adultos, es decir, solo el 23% de todos ellos. Mientras tanto, el 32% de los países está lejos de la meta final. Aún existen 781 millones de adultos analfabetos en todo el mundo, según datos de la UNESCO.
La alfabetización es un derecho
El derecho a la educación incluye el derecho a ser alfabetizado, un requisito fundamental para el aprendizaje a lo largo de toda la vida y un vehículo esencial para el desarrollo humano y alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
Pese a que las tasas de alfabetización han ido mejorando y se evidencia una mayor sensibilidad en el abordaje del problema, el número de personas con niveles insuficientes de alfabetismo sigue en aumento en algunas regiones densamente pobladas.
Además, se sabe que la alfabetización es parte de la estrategia para abordar los principales desafíos mundiales: la seguridad alimentaria y la producción agrícola, el VIH/SIDA y otras epidemias, el crecimiento económico y las relaciones interculturales. Las oportunidades para aprender nuevas destrezas se sustentan, necesariamente, en la alfabetización. Esta proporciona autonomía, incrementa la autoestima y confianza en uno mismo, influye en el comportamiento de las personas y mejora las aptitudes de comunicación permitiéndoles acceder al saber.
- Los NiñosEl alto número de menores en edad escolar que no asiste a la escuela, 75 millones aproximadamente, necesita contar con oportunidades alternativas y, también, con oportunidades de aprendizaje menos formales. Ademas, hay muchos millones de jóvenes que abandonan la escuela sin haber adquirido el nivel adecuado de alfabetismo que asegure una participación productiva en la sociedad. Suelen ser los niños soldados, los pequeños trabajadores, los niños de la calle que siguen siendo excluidos de la educación formal.
Para ellos el mundo en el que viven es inaccesible y distante, y dependerán de otras personas alfabetizadas para tomar decisiones importantes acerca de sus propias vidas. Para evitar que estos pequeños sufran numerosas desventajas sociales, personales y económicas, es conveniente trabajar en las competencias básicas, combinadas con otras actividades encaminadas a fortalecer la confianza en sí mismos y a generar destrezas que aseguren un trabajo adecuado.
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– Autora: Esther Camuñas.